sábado, 29 de noviembre de 2014

Atentado en Nigeria deja más de cien muertos

Tres bombas estallaron en la mezquita de Kano, justo cuando estaba repleta de fieles. Luego, desconocidos dispararon contra la muchedumbre.

Un brutal atentado dejó más de cien muertos este viernes (28.11.2014) en Nigeria, en un ataque contra una importante mezquita de la ciudad de Kano, en el norte del país. Según testigos, tres bombas explotaron de forma consecutiva, tras lo cual sujetos armados dispararon contra los fieles que escapaban del lugar.

Los primeros reportes hablan de más de 120 muertos y más de 270 heridos. Solo en una morgue se contaron 92 cadáveres que llegaron desde el lugar de la explosión.

Las primeras sospechas apuntan al grupo islamista radical Boko Haram. Aparentemente, el objetivo del ataque era el emir de Kano, Mohammad Sanusi, quien anteriormente había manifestado su repudio a las prácticas asesinas utilizadas por esta banda. Sin embargo, al momento de producirse las explosiones, Sanusi no se encontraban en Nigeria. De hecho, el religioso está en Arabia Saudita.


“Desde su ataque contra Boko Haram sabíamos que algo iba a pasar”, dijo a la agencia de noticias dpa una fuente, que prefirió el anonimato. “Desde hace un tiempo se aumentaron las medidas de seguridad”, añadió. “Estas personas bombardearon la mezquita. Estoy cara a cara con gente que grita”, dijo Chijjani Usman, un periodista local que había ido al lugar a rezar. La deflagración se produjo en torno a las 14.00 hora local, antes de que el imán de la mezquita, Sani Zahradeen, iniciara su sermón.

Desdén por las autoridades

“La escena fue simplemente terrible. Había humo por todas partes y la gente corría para salvarse sobre cuerpos mutilados. Había sangre por todas partes”, relató a los periodistas Sambo Sani, que vive cerca de la mezquita. La policía acordonó el área y la mezquita quedó desierta, mientras que la gran columna de humo que emana de su interior puede verse desde partes alejadas de Kano, capital del estado homónimo.

Boko Haram perpetra desde hace años atentados en esa zona de Nigeria. En un principio se dirigían contra los cristianos, pero luego los extendieron también a musulmanes moderados. Además, desprecian a las autoridades religiosas islámicas por considerarlas una elite corrupta que está demasiado cerca del gobierno secular del país. La mezquita atacada está a metros del palacio del emir, que es la segunda mayor autoridad islámica de Nigeria.