Al igual que muchas personas, Emily DiVito estaba viendo el debate entre los candidatos a la presidencia la semana pasada mientras hacía otras cosas, estudiando un poco y echando un ojo a Twitter. Pero cuando escuchó a Donald Trump decir esas cuatro palabras sobre Hillary Clinton, DiVito se levantó de su silla.
"Las interrupciones eran tan absurdas, pero esa fue particularmente mordaz", dijo ella.