Washington, 22 nov (EFE).- Después de que medios de comunicación emblemáticos de EE.UU., como la revista The New Yorker o la cadena CNN, sacaran a la luz la impunidad con la que personalidades de Hollywood y del Congreso acosaron a mujeres durante años, la polémica se vuelve ahora contra la propia industria periodística.
Como si de fichas de dominó se tratarán, en las últimas semanas una a una han ido cayendo personalidades en un baúl sin fondo en el que podrían desvanecerse un sinfín de carreras que se encuentran en jaque por presuntas conductas inapropiadas.
Paradójicamente, ni un guionista de Hollywood hubiera podido imaginar una apertura más mediática de esta peculiar "caja de Pandora".