WASHINGTON (AP) — Dentro de algunos años, ¿recordará el lector dónde se encontraba y qué hacía cuando sometieron al presidente Donald Trump a juicio político? ¿Lo ha olvidado ya?
El proceso comenzó con el relato detallado de una serie de crímenes por un denunciante anónimo, atravesó un temporal de tuits y concluyó, tras más de cuatro meses de investigaciones, angustia y debate, con la absolución de Trump el miércoles. Pues bien, ¿puede usted señalar Ucrania en un mapa?
Los escolares en Estados Unidos aprenden casi de memoria que el juicio político es un proceso sumamente grave, un recurso constitucional para destituir a un presidente que ha cometido “crímenes y desmanes graves”.







