lunes, 11 de febrero de 2019

May rechaza la idea laborista de una unión aduanera tras el Brexit

LONDRES (Reuters) - La primera ministra británica, Theresa May, rechazó la idea de buscar un acuerdo para una unión aduanera con la Unión Europea, enfriando la esperanza de que este cambio de estrategia respecto al Brexit le otorgara el apoyo del Partido Laborista.

Está previsto que Reino Unido abandone la UE el 29 de marzo, pero el país aún no ha logrado encontrar un acuerdo que acepten tanto Bruselas como los parlamentarios británicos, lo que plantea la posibilidad de una salida desordenada que podría dañar la quinta economía del mundo.

El Brexit ha dividido al Reino Unido en todos los niveles, desde los votantes hasta el gabinete, y ha generado el temor a que el proceso debilite a Occidente. Por su parte, los partidarios del Brexit consideran que la UE es un proyecto fallido liderado por los alemanes.

La semana pasada, el líder laborista Jeremy Corbyn estableció las condiciones bajo las cuales daría instrucciones a su partido para que apoye un acuerdo de salida en el Parlamento. La principal era la demanda de que May negociara una “unión aduanera para todo el Reino Unido permanente y amplia”.

La UE ha instado a May a que aproveche la oferta laborista en lugar de aspirar a la opción preferida de la mandataria, que quiere buscar los apoyos que le faltan dentro de su partido renegociando la salvaguarda irlandesa o “backstop”, una red de seguridad para evitar la restauración de una frontera rígida entre la República de Irlanda, país miembro de la UE, e Irlanda del Norte, territorio británico.

Pero la oficina de May publicó el domingo por la noche una respuesta a Corbyn en la que muestra pocas ganas de dar un giro radical en su estrategia que podría dividir más aún a su partido. Muchos conservadores rechazan la unión aduanera al considerar que limitaría el margen británico para negociar sus propios acuerdos comerciales con otros países del mundo.

“No tengo claro por qué cree que sería preferible tratar de tener voz en futuros acuerdos comerciales de la UE en lugar de la capacidad de lograr nuestros propios acuerdos”, dijo May en una carta de tres páginas.

May y su Gobierno han dicho en repetidas ocasiones que la pertenencia a una unión aduanera impediría que el país tuviera una política comercial independiente, un objetivo que se ha presentado como uno de las principales ventajas económicas de abandonar la UE.

Aunque May agradeció la posibilidad de futuras conversaciones con Corbyn para tratar de buscar un consenso, la carta no hace concesiones respecto al tema central del desacuerdo.

Esto implica que May seguirá luchando para convencer a una UE reacia a revisar la salvaguarda irlandesa, una red de seguridad diseñada para impedir la resurrección de la frontera dura en Irlanda si fracasan las conversaciones para encontrar un acuerdo comercial a largo plazo.

El ministro del Brexit, Stephen Barclay, se reunirá el lunes con el negociador de la UE, Michel Barnier, antes de un nuevo hito en el Parlamento británico el jueves, cuando algunos diputados tratarán de obligar a May a cambiar de rumbo o ceder el control del proceso de salida.

May le prometerá a los legisladores una segunda oportunidad para influir en las conversaciones sobre el Brexit este mismo mes, una promesa con la que tratará de bloquear cualquier intento de rebelión entre los miembros de su partido que temen que Reino Unido pueda salir de la UE sin un acuerdo. Reuters

Foto - La primera ministra británica Theresa May fuera de Downing Street en Londres, Gran Bretaña. 5 de febrero de 2019. REUTERS/Toby Melville