
La decisión de las dos naciones es un signo de paz para Corea del Norte. Pero probablemente planteará inquietudes sobre cómo los aliados mantendrán su disposición en caso de que vuelvan a surgir tensiones a raíz de la reciente cumbre fallida entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un.
El Pentágono señaló en un comunicado que los jefes de Defensa de Estados Unidos y Corea del Sur decidieron poner fin a su serie de ejercicios militares conjuntos “Key Resolve” y “Foal Eagle”.
El comunicado detalló que los aliados acordaron mantener una disposición militar firme a través ejercicios de puesto de mando recientemente diseñados y programas de entrenamiento de campo revisados.
El secretario de Defensa interino de Estados Unidos, Patrick Shanahan, y el ministro de Defensa surcoreano Jeong Kyeong-doo “dejaron claro que la decisión de la alianza para adaptar nuestro programa de entrenamiento refleja nuestro deseo de reducir la tensión y apoyar nuestras labores diplomáticas para lograr una total desnuclearización de la Península de Corea de manera final y completamente verificada”, añadió el documento.
El Ministerio de Defensa de Seúl emitió un comunicado similar.
Jeong manifestó su decepción de que la cumbre entre Trump y Kim no haya generado un acuerdo, pero aún tiene la esperanza de que Washington y Pyongyang continúen las negociaciones tras el encuentro, subrayó el comunicado surcoreano.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, el nuevo programa de entrenamiento se realizará en ensayos más pequeños y ejercicios de simulación, además de que involucrará unidades menores, como batallones y compañías, en lugar de formaciones masivas que involucraban miles de soldados, como lo hacían anteriormente.
Las autoridades indicaron que el Pentágono se enfocará en ejercicios pequeños y en tareas esenciales de misión, que incluyen la capacidad de integrar ataques aéreos y el uso de otros sistemas de armas, drones, equipo de vigilancia, logística y comunicaciones. EEUU