WASHINGTON (AP) — Le faltan cinco años para poder postularse, pero Alexandria Ocasio-Cortez desempeña ya un importante papel en las elecciones presidenciales del 2020.
Los demócratas quieren su apoyo. Se les pide que fijen posiciones ante su propuesta de un Nuevo Acuerdo Verde. Y la gente de Donald Trump la tiene entre ceja y ceja.
“¡AOC apesta!”, gritaron los partidarios de Trump, usando las iniciales de la legisladora, durante la presentación del hijo del mandatario Donald Trump Jr. en un acto en Michigan el jueves pasado. No hay dudas de que esta ex mesera del Bronx, que se describe a sí misma con una socialista democrática, es el nuevo enemigo número uno de la base de Trump.