WASHINGTON (AP) — Expresándose en contra de los las masacres del fin de semana que sacudieron al país, el presidente Donald Trump hizo el lunes un llamado a encontrar soluciones bipartidistas al derramamiento de sangre, pero ofreció pocos detalles y enfrentó preguntas directas de los demócratas, quienes le cuestionaron si tenía la autoridad moral para unir al país en contra de la violencia y el racismo.
De regreso en la Casa Blanca después de permanecer fuera de la vista pública durante dos días en su club de golf de Nueva Jersey, Trump declaró que las masacres en Texas y Ohio fueron crímenes barbáricos “en contra de toda la humanidad” y pidió unidad en respuesta a la violencia provocada por las armas de fuego. Culpó a las enfermedades mentales y los videojuegos, pero no mencionó imponer límites adicionales al número de armas que pueden venderse.