Washington, 22 nov (EFE).- El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, ordenó hoy al FBI que revise su registro de antecedentes violentos después de que el autor de la matanza en la iglesia de Texas pudiera comprar armas por no figurar en ella.
El asesino de Texas, Devin Kelley, había sido condenado por violencia doméstica pero la Fuerza Aérea, cuerpo del que formaba parte en el momento del delito, no introdujo sus antecedentes en dicho registro incumpliendo los protocolos gubernamentales.
El registro en cuestión, del Centro Nacional de Información Criminal (NICS) del FBI, es de revisión obligatoria de las armerías e impide que los ciudadanos con antecedentes violentos puedan comprar armas.

