LA HAYA, Holanda (AP) — Siria y su aliado cercano, Rusia, enfrentaron el jueves fuertes críticas durante una reunión de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, tras una investigación que culpó al régimen del presidente sirio Bashar Assad por un ataque con gas sarín en el que murieron unas 100 personas en abril.
Durante un encuentro privado de la junta ejecutiva del organismo, el representante de Estados Unidos Kenneth D. Ward dijo que Rusia “sigue negando la verdad y, en su lugar, colabora con el régimen de Assad en su deplorable intento por desacreditar” la investigación conjunta de Naciones Unidas y la OPAQ.