(Reuters) - Las autoridades estadounidenses iniciaron operaciones a pequeña escala para arrestar a familias indocumentadas durante el fin de semana, dando inicio al plan del presidente Donald Trump de deportar a miles de inmigrantes.
Se esperaba que la operación de varios días apuntara a cientos de familias recién llegadas a unas 10 ciudades a las que un juez de inmigración ordenó deportar.
Estas operaciones están destinadas a disuadir un alza en el número de familias centroamericanas que buscan asilo en Estados Unidos tras escapar de la pobreza y la violencia de pandillas en sus países de origen.



