MANCHESTER, Gran Bretaña (AP) -- Los investigadores buscaban el martes a los posibles cómplices del suicida que detonó una bomba al final de un concierto de Ariana Grande en Manchester. La explosión dejó 22 muertos y provocó una estampida de jóvenes, algunas con las orejas de gato características de la estrella pop y aferrando globos rosados.
El grupo Estado Islámico se adjudicó la responsabilidad de la carnicería del lunes por la noche, en la que hubo víctimas de apenas 8 años de edad, y dejó 59 personas heridas. La policía británica allanó dos lugares en la ciudad, provocó una explosión controlada en uno de ellos y arrestó a un hombre de 23 años en otro.
