WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump y sus aliados en la Casa Blanca que favorecen una postura migratoria más estricta aceleraron el lunes su campaña para renovar al Departamento de Seguridad Nacional, con una labor que va mucho más allá de la salida de la secretaria Kirstjen Nielsen.
El desmantelamiento de la plana mayor en materia de inmigración está siendo orquestado por el asesor presidencial Stephen Miller, la fuerza detrás de algunas de las políticas más controversiales del gobierno, según tres personas al tanto del asunto. Más allá del cambio de rostros y nombres, Trump está sopesando volver a separar a las familias de migrantes en la frontera, reanudando una práctica que generó gran indignación el año pasado, indicaron las mismas personas.

