Washington, 10 de octubre, 2016 (Reuters). Donald Trump pudo haber hecho apenas lo necesario en el debate presidencial del domingo para mantener a flote su campaña por la Casa Blanca, y ello habría dejado a los republicanos que estaban considerando retirarle su apoyo en una posición muy difícil.
Si la campaña de Trump se hubiera derrumbado, la serie de legisladores y figuras del Partido Republicano que hubieran retirado su apoyo durante el fin de semana por los insultantes comentarios que hizo sobre mujeres en un video probablemente habría sido enorme, lo que habría aumentado las demandas para que abandone la contienda electoral estadounidense.
