Washington, 5 may (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apeló hoy de nuevo a su base más dura y arremetió contra las leyes migratorias del país, calificándolas de "lo más ridículo" que ha visto, sugiriendo incluso que para solucionarlo quizá haya que "cerrar" la nación a la llegada de extranjeros.
En un acto celebrado hoy en Cleveland (Ohio), inicialmente diseñado para hablar de su reforma fiscal, el magnate abordó otra vez el asunto migratorio y aseguró que las personas que ingresan a EE.UU. ilegalmente se aprovechan de las políticas de "captura y liberación" y no van ante la corte cuando se presentan cargos en su contra.
