WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump suspendió temporalmente el sábado una operación nacional para deportar a personas que viven ilegalmente en Estados Unidos, incluidas familias, diciendo que dará a los legisladores dos semanas a fin de que encuentren soluciones a la problemática de la frontera sur.
Trump adoptó la decisión después de que la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, le telefoneara el viernes para solicitarle que cancelara las redadas. Sin embargo, tres funcionarios del gobierno dijeron que la cancelación del operativo no era sólo un asunto político. Indicaron que altos funcionarios del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) manifestaron su seria preocupación de que la seguridad de los agentes estaría en peligro porque muchos pormenores de las redadas se hicieron públicos.







