
En un comunicado de su portavoz, António Guterres afirmó que el lanzamiento socava la seguridad y estabilidad regionales, además de debilitar los esfuerzos por crear espacios para el diálogo.
El misil norcoreano voló sobre la isla japonesa de Hokkaido y cayó en el mar, después de volar unos 2.700 kilómetros. El gobierno japonés envió a sus ciudadanos una señal de alarma y les aconsejó buscar refugio.
Guterres instó al gobierno de Corea del Norte a cumplir estrictamente con sus obligaciones internacionales y a trabajar en la reapertura de los canales de comunicación.
El Secretario General indicó que continúa en contacto con todas las partes implicadas.
El Consejo de Seguridad de la ONU, por su parte, anunció que celebrará esta tarde una reunión de emergencia para discutir sobre este incidente. ONU