WASHINGTON (AP) — El secretario de Defensa Mark Esper dijo explícitamente el domingo que no ha visto ninguna prueba contundente de que cuatro embajadas estadounidenses estaban amenazadas cuando el presidente Donald Trump autorizó matar al principal comandante de Irán, lo que planteó preguntas sobre las aseveraciones del mandatario.
En momentos en los que el gobierno federal tiene problemas para justificar su ataque con dron que provocó la muerte del general iraní Qassem Soleimani, Esper y otros funcionarios trataron de reenfocar la atención a las voces de descontento en Irán.









