WASHINGTON (AP) — El acuerdo de paz pactado entre el gobierno del presidente Donald Trump y los talibanes abre la puerta a una retirada inicial de las tropas estadounidenses en Afganistán que el secretario de Defensa Mark Esper ve como un paso hacia el objetivo más amplio de prepararse para una posible guerra con China en el futuro.
Esper tiene el ojo puesto en la “gran competencia de poder”, lo que significa estar un paso por delante de China y Rusia en los campos de batalla del futuro, incluso en el espacio y en armas estratégicas de próxima generación como misiles hipersónicos y armas nucleares avanzadas. El funcionario ve a China en particular como una amenaza creciente para el predominio estadounidense en el escenario mundial.


















