MOSCÚ (Reuters) - La policía rusa metió a la fuerza en un furgón el domingo al líder de la oposición, Alexei Navalny: momentos después de que este apareció en una manifestación para instar a los votantes a boicotear las que considera serán unas elecciones presidenciales amañadas en marzo.
Navalny tiene pocas posibilidades de influir en la elección, que probablemente gane con comodidad el presidente Vladimir Putin, pero su capacidad para usar las redes sociales para movilizar multitudes -integradas mayormente por jóvenes- en las principales ciudades ha irritado al Kremlin.
La cantidad de personas que asistió a las protestas del domingo a lo largo de Rusia -algunas gritando “Putin es un ladrón”- pareció menor a las de anteriores manifestaciones encabezadas por Navalny, dijeron reporteros de Reuters, lo que sugiere que podría haber perdido popularidad.


