WASHINGTON (AP) -- El presidente que prometió sacar a Estados Unidos de pactos internacionales como el tratado de libre comercio con México y Canadá por considerarlos nocivos para los intereses nacionales, parece estar haciéndose a la idea de que un tratado es un tratado y de que uno no puede renunciar a él cuando se le dé la gana.
Desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte hasta el pacto de París sobre el cambio climático, la retórica de campaña de Donald Trump está chocando con la realidad. A pesar de sus amenazas de deshacer, renegociar o alterar esos acuerdos, su gobierno todavía no se ha salido de ninguno de ellos y las críticas del pasado han dado paso a una actitud mucho más tolerante de algunos aspectos clave de la política exterior estadounidense.
