EDIMBURGO/LONDRES (Reuters) - La apuesta de Escocia por un segundo referéndum de independencia sufrió un duro golpe al conceder los nacionalistas de Nicola Sturgeon 21 de sus 56 escaños a partidos que quieren mantener integrado al Reino Unido.
El Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas inglesas), que prácticamente arrolló en los comicios de hace dos años, ha visto como un resurgido Partido Conservador le ha arrebatado escaños tan importantes como los del exministro principal Alex Salmond y el de Angus Robertson, segundo del SNP y actual portavoz de los nacionalistas escoceses en el Parlamento británico.
