WASHINGTON (AP) — Cuando el juicio político al presidente estadounidense Donald Trump se reanude en el Senado esta semana, él no va a estar observando desde dentro de la cámara ni por televisión desde la Casa Blanca.
Trump va a estar a miles de kilómetros de distancia en el Foro Económico Mundial de Davos en los Alpes suizos, cenando con ejecutivos de empresas y dignatarios globales.
Su participación en el cónclave internacional proveerá un conspicuo momento en una presidencia cargada de ellos. La visita de dos días a Suiza será una prueba de su capacidad para mantener equilibrio entre su furia por el juicio político y su deseo de proyectar una imagen de líder en el escenario mundial.

