Río de Janeiro, 16 de marzo, 2017 (EFE). Una exclusiva "liga deportiva", integrada por dieciséis "equipos", se valió de "competiciones nacionales e internacionales", para perpetrar, durante una década, el mayor saqueo de la historia de Brasil, el vaciamiento de Petrobras.
Esa liga era un "club de empresas" o, como apunta la Fiscalía brasileña, un "cartel", y sus escogidos "equipos" fueron las 16 constructoras más importantes de Brasil, protagonistas del perverso juego que encubrió un escándalo de corrupción sin precedentes que ha salpicado a una docena de países latinoamericanos.






