Washington, 12 de enero, 2017 (AP). Es una historia sensacional, publicada la víspera de la primera de conferencia de Donald Trump como presidente electo: las agencias de inteligencia estadounidenses le habían informado al presidente electo que había reportes no confirmados de que Rusia tenía datos comprometedores sobre su vida personal y familiar.
Las supuestas gestiones rusas fueron descritas en un expediente de dudosa veracidad elaborado en agosto. Pero los rumores corrían por Washington desde octubre, tras reportes y advertencias vagas de que había algo raro entre el Kremlin y Trump.
