Washington, 6 ene (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha aplicado el peor castigo a Pakistán desde 2001 con la congelación de la ayuda militar, una medida que pone en riesgo las operaciones en Afganistán y deteriora la relación con un aliado necesario pero complejo.
El Departamento de Estado, encargado de hacer el anuncio el jueves, insistió en presentarlo como una suspensión temporal que se puede levantar si Islamabad "toma acciones decisivas" contra grupos terroristas como los talibanes afganos o la red Haqqani, que atenta en Afganistán contra tropas estadounidenses y nacionales.