TIANJíN, China (Reuters) - Soldados y rescatistas ataviados con máscaras de gas y ropa para emergencias buscaban el domingo materiales tóxicos en el puerto de Tianjín, mientras el primer ministro, Li Keqiang, llegaba al lugar para ofrecer sus condolencias, días después de que varias explosiones arrasaron parte de una zona de desarrollo nacional.
