ANKARA (Reuters) - Tras la entrada en vigencia el martes de las nuevas sanciones de Estados Unidos contra Irán, el presidente Donald Trump prometió que las empresas que comercien con Teherán no podrán hacer negocios con su país.
Irán descartó una oferta de último momento del Gobierno de Trump para iniciar conversaciones, diciendo que no puede negociar mientras Washington desconozca un acuerdo de 2015 para levantar las sanciones a cambio de frenar el programa nuclear de la república islámica.








