Como nuevo presidente, Trump representa los intereses de los propios Estados Unidos por encima de viejas alianzas. Para unir a un país dividido, invoca un peligroso nacionalismo, advierte Ines Pohl desde Washington.
Donald Trump es Donald Trump. Quienes esperaban que el hombre de negocios de Nueva York cambiara su tono agresivo una vez juramentado como presidente de los Estados Unidos han resultado duramente decepcionados. El primer discurso del 45º presidente de los Estados Unidos no deja lugar a dudas: Trump no piensa ni remotamente acallar su afilada lengua como ocupante del hasta ahora cargo político más importante del mundo.


