PARÍS (Reuters) - El asesinato de un policía por parte de un supuesto islamista hizo que la seguridad nacional figurara en el tope de la agenda política francesa el viernes, dos días antes de la primera vuelta de la elección presidencial, mientras los candidatos debatían sobre cómo mantener seguros a los ciudadanos.
La candidata de extrema derecha Marine Le Pen, una política euroescéptica que quiere que su país deje de usar el euro, aprovechó el tiroteo en París para defender sus políticas en seguridad nacional.


















