lunes, 18 de febrero de 2019

Los generales de EE.UU. se desmarcan de las decisiones militares de Trump

Washington, 16 feb (EFE).- Varios altos mandos del Ejército de Estados Unidos se han desmarcado de las decisiones del presidente del país, Donald Trump, que ha anticipado un "gran anuncio" inminente sobre la "erradicación" del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Siria.

"Tenemos un gran anuncio que hacer a lo largo de las próximas 24 horas en relación con Siria y con el éxito en la erradicación del califato", declaró Trump el viernes durante una comparecencia ante la prensa en los jardines de la Casa Blanca.

Todo hace indicar que semejante anuncio será la proclamación de la victoria sobre el EI en Siria, una idea que, en cualquier caso, lleva acariciando el mandatario desde diciembre, cuando aseguró que los yihadistas habían sido derrotados y ordenó la vuelta a casa de las tropas estadounidenses.

Las últimos cálculos de la coalición internacional que combate el yihadismo en ese país e Irak estiman que el EI ya solo domina un 1 % del territorio que llegó a controlar en 2014 y que apenas cuenta con un puñado de miles de combatientes.

Sin embargo, el general Joseph Votel, máximo responsable de las tropas estadounidenses en Siria, aseguró este viernes que el grupo terrorista todavía conserva un gran poder de convocatoria, por lo que podría rearmarse en caso de que se reduzca la presión a la que está actualmente sometido.

A pesar de la habitual discreción castrense, el general criticó abiertamente la decisión de su comandante en jefe de ordenar el repliegue de los cerca de 2.000 militares que combaten en Siria contra los radicales junto a las milicias kurdas.

"Ese no habría sido mi consejo militar en ese momento específico; yo no le habría sugerido que lo hiciera, sinceramente", lamentó Votel.

El general no ha sido el único militar que, a lo largo de estos últimos días, ha puesto en duda la visión estratégica de Trump en Oriente Medio.

En una audiencia celebrada el jueves en el Senado, dos de los principales dirigentes castrenses de EE.UU. en la región, el general Raymond Thomas y el subsecretario de Operaciones Especiales del Departamento de Defensa, Owen West, también respaldaron la versión de los servicios de inteligencia nacionales que alertan de que el EI podría volver a movilizar a miles de nuevos combatientes.

Ante las preguntas de los legisladores, Thomas llegó incluso a reconocer que la organización radical continúa siendo "muy peligrosa" y rechazó emplear el término "victoria" al analizar la situación en Siria.

La opinión de los militares también parece diferir de la de Trump respecto a Corea del Norte.

Desde que el presidente se reuniera en junio pasado con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, en Singapur en una cumbre histórica, la Casa Blanca se ha jactado de los grandes avances que se han producido de cara al posible abandono por parte de Pionyang de su programa de armas nucleares.

Desde hace meses el optimismo del Gobierno contrasta con el escepticismo de numerosos analistas que recelan de que Pionyang no haya aceptado la presencia de inspectores internacionales o de que se hayan divulgado imágenes de satélite que hacen sospechar de que los norcoreanos están reubicando sus instalaciones de lanzamiento.

Trump, por el contrario, prefiere confiar en sus instintos.

"Fueron unas conversaciones muy difíciles al principio. Fuego y furia, aniquilación total, 'mi botón es más grande que el tuyo", 'mi botón funciona' (...). La gente decía 'Trump está loco', pero saben dónde acabó eso... en una muy buena relación. (Kim) me gusta mucho y yo le gusto mucho a él", aseguró el mandatario el viernes.

El general Robert B. Abrams, comandante de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Corea del Sur (USFK), consideró, al testificar ante el Senado el martes, que por el momento esa supuesta buena relación no ha dado frutos: "Tengo claro que la realidad es que se han producido pocos, si no ningún cambio verificable".

En esa misma audiencia el almirante Philip S. Davidson, comandante de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en el Indopacífico se mostró aún menos optimista al ser preguntado sobre la posible desnuclearización del país asiático.

"Creemos que es poco probable que Corea del Norte renuncie a todo su arsenal o producción nucleares, pero busca negociar una desnuclearización parcial a cambio de concesiones estadounidenses e internacionales", concluyó con gesto serio Davidson. :: EFE USA - 

Foto: Líderes militares de EEUU durante el discurso por el Estado dela Unión