En 1973, millones de estadounidenses sintonizaron lo que Variety llamó “la telenovela más popular”: las audiencias del Senado en el caso Watergate que llevaron a la renuncia del presidente Richard Nixon.
Fue una experiencia comunitaria y, según algunas estimaciones, más del 80% de los estadounidenses sintonizaron al menos parte de las transmisiones de Watergate. Se veía en los canales de ABC, CBS y NBC, así como por PBS, que ganó elogios y espectadores al mostrar no solo a las audiencias en vivo sino también largas repeticiones en horario estelar.