SAN DIEGO (AP) — Un importante cambio a la política de inmigración de Estados Unidos entró en vigor el martes para negar el asilo a quienes lo soliciten en la frontera sur tras haber pasado por un tercer país.
La medida podría afectar principalmente a guatemaltecos y hondureños que necesitan cruzar México para alcanzar Estados Unidos por tierra. Guatemaltecos y hondureños representan en conjunto la mayoría de los arrestos de la Patrulla Fronteriza, y tienden a viajar en familias. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) y el Southern Poverty Law Center impugnaron la decisión en una corte federal en San Francisco.


















