Xi Jinping, considerado como el dirigente más poderoso de China de los últimos 25 años, como lo fueran antes Mao Zedong y Deng Xiaoping, acumula ya casi todas las funciones en su país, sin apenas concesiones a la sociedad civil.
Omnipresente en los medios, al punto de ser comparado con Mao, fundador del régimen, Xi, de 64 años, obtendrá sin duda un nuevo mandato de cinco años en el Congreso del Partido comunista chino (PCC) que se inicia el miércoles en Pekín.
Este hombre de rostro redondo y oronda figura acumula las mayores funciones a la cabeza de la segunda potencia económia mundial: secretario general del PCC, presidente de la República Popular y de la comisión militar central.
