NUEVA YORK (AP) — Nikki Haley, exembajadora de Estados Unidos ante la ONU en el gobierno de Donald Trump, dice en su nuevo libro de memorias que dos funcionarios del gobierno que a la larga fueron echados intentaron convencerla en una ocasión para que se opusiera junto con ellos a las políticas del mandatario.
En “With All Due Respect”, Haley dice que el exsecretario de Estado Rex Tillerson y el exjefe de despacho de la Casa Blanca John Kelly le dijeron que estaban tratando de “salvar al país”. Haley escribe que quedó en “shock” por la solicitud, efectuada durante una reunión a puertas cerradas, y pensó que ellos sólo intentaban dejar su propia huella en las políticas presidenciales.
