JERUSALÉN (AP) — La acusación por corrupción contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, previsiblemente afianzará aún más las posturas en el ya estancado sistema político nacional y podría poner a prueba la lealtad de sus aliados de derechas, dijeron comentaristas israelíes el viernes.
Los cargos parecen haber erradicado cualquier remanente de esperanza para un gobierno de unidad tras las elecciones de septiembre, abriendo la puerta a unos históricos terceros comicios generales en menos de un año.
En un discurso furibundo el jueves por la noche, Netanyahu fustigó a los investigadores y juró combatir el “intento de golpe de estado”.


















